

Este es uno de los puntos que muchas veces se dejan para el último momento y es en realidad por donde hay que empezar, ya que es uno de los obstáculos más generalizados para la venta, y muchas veces el regularizar la misma conlleva trámites que se alargan en el tiempo y requiere una inversión económica. Tengamos en cuenta que hoy en día la mayoría de los compradores necesitan financiación y los bancos necesitan tener la documentación debidamente actualizada. Para ello, si quieres poner tu vivienda a la venta, tendrás que tener presente que para el día de la firma, el Notario te requerirá la siguiente documental:
– Escrituras que reflejen la situación real de la vivienda, con sus metros actuales.
– Certificado Energético.
– Nota simple de la propiedad: en dónde se ve realmente lo que consta inscrito. En esta aparecerán los datos que se tomarán en cuenta a la hora de la firma y tasación, así como las cargas de la finca: hipotecas, embargos, etc…
– IBI pagado del último año.
– En caso de haber Comunidad de propietarios, certificado de deuda, para que conste que no hay ninguna deuda o derrama.
Muchos son los que creen que un agente inmobiliario, solo sirve para enseñar su casa y poco más, pero la verdad, es que la contratación de un profesional del sector, te ahorrará tiempo y dinero. Si es tu caso, y quieres vender, pero no sabes ni por dónde empezar, no dudes en consultarnos, porque sin ningún compromiso, te diremos las acciones a tomar: TODO TIENE SOLUCIÓN.
